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Análisis
sensorial realizados con chicos
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En
la primera parte de la presente serie de artículos,
se informó sobre la psicología de
los chicos en edad preescolar bajo el título
de «Analisis sensorial con chicos».
El tratamiento de algunos aspectos orientados
al marketing debe contribuir a la descripción
del comportamiento de consumo de ese grupo de
edades. En la segunda parte se presentarán
esta vez las posibilidades aunque también
las dificultades que pueden surgir durante el
trabajo con chicos en el marco de las pruebas
organolépticas. En definitiva, los chicos
comprendidos entre una edad aproximada de tres
a seis anos no están en condiciones de
rendir intelectualmente, tal y como se espera
de un adulto. Por lo tanto tuvo que realizarse
una adaptación a la edad de las pruebas
organolépticas. Para poder realizar estas
investigaciones, estuvieron a disposición
como sujetos de ensayo los chicos de un jardín
de infancia. Estos chicos son en muchos aspectos
más dóciles que los chicos de las
escuelas. Ellos no realizan las constantes preguntas
acerca de «cómo, para qué
y por qué», ya que todavía
no se procede a investigar en profundidad las
relaciones causales dadas. Para efectuar el análisis
sensorial realizado con esos chicos, hay que atender
a los criterios siguientes: Los chicos:
·
todavía no saben escribir.
·
todavía no conocen demasiadas cosas y,
por consiguiente,tampoco los diferentes productos,
·
por ello reaccionan mayoritariamente de forma
desenvuelta y sin estar sometidos a influencia
alguna,
·
pero ya saben lo que les gusta,
·
reaccionan especialmente ante estímulos
visuales (como a las envolturas por ejemplo)
·
les gustan los sabores dulces y umami (efecto
de glutamato), pero, por el contrarioi no les
gustan tanto los sabores primarios ácidos
y amargos,
·
en cuanto a la organolepsis reaccionan con más
sensibilidad que los adultos,
·
sólo se pueden concertar durante un determinado
período de tiempo.
Condiciones
organolépticas
Entre
las condiciones organolépticas que serán
descritas más detalladamente a continuación,
se encuentran también los requisitos del
comprobador; del local dónde se realizan
las pruebas, de los exámenes y de los método
de examen
El
compobodor
En
nuestro ejemplo, los comprobadores fueron chicas
y chicos procedentes de un jardín de infancia.De
71 chícos (de tres a seis años de
edad) fueron escgidos 20 con unas edades comprendidas
entre los cinco y los seis años (siete
Chicos y trece chicas).
EL
LOCAL DE ENSAYO
El
local de ensayo para los chicos fue una habitación
que constaba de un puesto individual Para cada
comprobador se volvió a «cubrir»
de nuevo la mesa con las muestras
Los
métodos de ensayo
Del
gran número existente de métodos
de ensayo, se seleccionaron algunos ensayos esenciales,
realizándose con las chicas y los chicos:
·
Sabor: Reconocimiento de los cuatro tipos fundamentales
de sabor: dulce,
salado, ácido y amargo.
·
Sensibilidad al sabor: Prueba de la diferencia
apenas perceptible de los
sabores fundamentales.
·
Olfato: Reconocimiento de las sustancias odoríferas.
·
Aroma: Reconocimiento de un aroma y la influencia
de los colores.
·
Vista y tacto: Prueba de preferencias con colores
de diferente concentración o con conos
plasticos de diversos grados de dureza.
·
Prueba de diferencias Prueba de triángulos
como método especial de ensayo (una prueba
varía ligeramente de otras dos iguales).
El
cuestionario
El
cuestionario está hecho de tal forma, que
lo explica todo inequívocamente. Cuando
actúan chicos como sujetos de ensayo tienen
además que ser introducidos exactamente
por los guías del examen, para que no surjan
malos entendidos. La principal causa de ello radica
en primera línea en el deficiente conocimiento
de la lectura y la escritura. De todas formas,
en ningún caso se deben llevar a cabo manipulaciones.
Se trata de conocer exclusivamente el momento
en que se realiza la aclaración.
No
sólo se tomó difícil la codificación
de los cuadros de respuesta, sino también
el marcaje de las muestras. Así, por ejemplo,
durante el ensayo de diferentes tipos de sabores
fundamentales, el pictograma «frasco de
medicina», que normalmente debía
representar el sabor amargo, no fue coordinado
ni retenido como tal por los chicos. Más
bien, los chicos le asignaron el atributo de «dulce»
al «frasco de medicina»1 ya que actualmente,
la mayoría de las me-
dicamentos
infantiles son dulces y por la tanto sabrosos.
Los pictogramas siguientes fueron correctamente
as¡gnados por los chicos en sus respuestas:
Las
muesfras de ensayo y su codificación
Fundamentalmente
hay que observar con las muestras de ensayo las
medidas de seguridad siguientes:
1.
Cantidad no muy elevada de muestras.
2.
Prestar atención a la secuencia de las
muestras.
3.
Concentración de las pruebas y cantidad
coincidentes.
4.
Realización predeterminada de las muestras~
con neutralización entre cada muestra.
5.
Correcta codificación de las muestras.
Con
los chicos se demostró especialmente que:
1.
para ellos, el número de muestras no puede
ser muy elevado debido a la baja capacidad de
concentración señalada al principio.
Por ese motivo1 cinco o seis muestras son más
que suficiente. Si la cantidad de muestras es
muy grande, los chicos se intranquilizan y se
desconcentran. Lo mismo es válido para
la prueba de resistencia, en la cual no se deben
emplear más de cinco pequeños bloques
de plástico. Con adultos, normalmente la
cantidad pude ser tres veces mayor.
2.
La secuencia también juega un papel determinante.
Después de una prueba con mal sabor, tiene
que seguir una con buen sabor. Aquí la
motivación conforma un factor importante.
3.
La concentración de muestras en los chicos
debiera ser menor que la de los adultos por lo
general. Hay que tener en cuenta sin embargo que
para los chicos es desacostumbrado distribuir
adecuadamente las pruebas en la boca, tal y como
es normal en los sujetos de ensayo adultos. Los
chicos también se tragan las pruebas con
más facilidad, ya que el reflejo de tragar
está más acentuado que en los adultos.
Por lo tanto, la cantidad de muestra tiene que
ser lo su-ficientemente dosificada.
4.
La neutralización entre pruebas tiene que
ser aclarada ilustrativa-mente debido a que los
chicos no conocen este proceso. Por ello, los
«vasos de neutralización» tienen
que diferenciarse bien de los demás vasos.
5
La codificación de las muestras es difícil,
ya que desaparecen para poder realizar la codificación
los números aleatorios.
a)
La codificación con tres puntos de colores
diferentes es muy difícil para los chicos,
por una parte, y muy costosa desde el punto de
vista de la evaluación.
b)
Por el contrario, los chicos dominan mejor la
codificación con dos puntos de color diferentes.
Por supuesto, hay que copiar a color los cuestionarios
y la evaluación resulta todavía
demasiado costosa1 aunque en este caso, los datos
pueden captarse mejor por la transformación
en números de los puntos.
C)
La codificación en forma de ilustraciones
con animales dibujados en blanco y negro casi
no representa problema alguno para los chicos.
Sin embargo, la dificultad estriba en que los
chicos desarrollan una vinculación con
los animales y después son irritados, por
ejemplo, por el olor y el sabor. Así sucedió
con el caballo, el gato, el perro, el cerdo y
el elefante.
d)Debería
darse preferencia a una codificación de
las muestrns, con la que los chicos apenas o nada
se identifiquen. Ello es aplicable, por ejemplo,
para los conceptos de: árbol, vela, campana,
casa, herradura o lápiz.
e)Las
codificaciones no deberían repetirse a
menuno, pues los chicos disponen en este sentido
de una buena memoria a corto plazo y subordinan
los sucesos anteriores a los nuevos.
f)
Las figuras geométr¡cas que después
solo se diferencian en el tamaño son, por
ejemplo:
debil
fuerte
g)Las
codíficac¡ones con secuencias de
colores logran un cuen resultado cuando se utilizan
tarjetas de colores que contienen símbolos
simples en el dorso, tales como:© 0 §
). Sin embargo, os símbolos no deben resplandecer
a través de las tarjetas, ya que sino alteran
los colores y además desvían la
atención de los niños de la verdadera
tarea de determinar los colores.
Junto
a estos preparativos se pudieron realizar en las
prjeuas preliminares también algunas observaciones
dignas de atenciór: Los chicos siguen su
instinto y siempre huelen primero las muestras.
Ellos opinaban primeramente que, lo que se parece
a agua, tiene que tener también sabor a
agua. Mientras que la mayoría de los chicos
se tomaban todas muestras que se les presentaban,
las chicas eran mucho más cuidadosas y
por lo general siempre se dejaban alguna. Con
las pruebas amargas, por regla general, los chicos
solían hacer muecas, aunque no sabían
que esto era algo amargo. Pero también
hicieron muecas con las muestras ácidas
a pesar oe que eran de baja concentración,
por lo que se deduce que la sola expresión
no es indicio alguno de alguna cuestión
determinada.
En
la tercera parte de esta serie publicaremos e
informaremos de los resultados de las pruebas
realizadas con los chicos que son sumamente interesantes,
y de cómo se las arreglaron éstos
con las diferentes muestras y los métodos
de ensayo.
Prof.
Dr. HelmutGrub, H&P
Bibliografía:
[1]
H. Grub (H&R D-37601 Holzminden / FH Lippe,
D-32657 Lemgo)
Análisis
sensorial en chicos, H&R Contact, pg. 3, n
3/1997
[2]
Daniela Voss: Tesis de licenciatura (FH Lippe
Lemgo)
persona
de contacto: Prof. Dr. H. Grub
[3]
Norma DIN 10961: capactación da los sujetos
de ensayo para reaIizar exámenes organolépticos
Ncrma
ISO 8986: GuIa Genera para la salección,
el aprendizaje y la supervisión de asesores
[4]
Norrma DIN 10962: Locales para examenes organoIepticos.
Norma
ISO 8589: GuIa Genera para diseñar locales
de ens
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