
Una
estrategia de tres puntos
De
lo dicho en el párrafo anterior, surge
que el cambio eficaz requiere una estrategia que
se basa por lo menos en tres cuestiones primarias.
Un foco esencial apunta a desarrollar e insertar
una cultura de legitimidad ("¿Creemos
en lo que estamos haciendo y queremos hacerlo?").
Un segundo foco es el de construir la capacidad
("¿Somos capaces y tenemos la habilidad
para hacerlo?"). Y el tercer foco es el de
la reingeniería del proceso comercial ("¿Somos
eficaces y eficientes para alcanzar los resultados
reales?"). La iniciativa de construir la
confianza es tanto el foro como la arena donde
es necesario formular estas preguntas, y el resultado
de una busqueda eficaz. En un sentido real, construir
la confianza es el gatillo, el vehículo
y la consecuencia del cambio organizacional. Los
aspectos (o preguntas) anteriormente mencionados
no son estrictamente secuenciales, ni están
accidentalmente combinados. Cada uno posee una
delicada interconexión con el otro. Cada
aspecto se alimenta de los otros y los apuntala.
Cada una de estas preguntas impacta y se refleja
en una cantidad de aspectos comunes de la vida
de una organización. Las preguntas claves
(¿Cuál es el grado de legitimidad?
¿Tenemos la suficiente capacidad? ¿Somos
eficaces y eficientes en lo que hacemos?), necesitarán
formularse constantemente. Si existe la inquietud
respecto de la "representación de
las minorías", la "calidad total",
o de alcanzar una cultura de "clase mundial",
será necesario prestar atención
al contexto dentro del cual funciona la organización,
su estrategia diaria las prácticas de reclutamiento
y selección y los esfuerzos de empowerment
que se necesitan en la compañía.
Todos estos temas forman parte esencial del temario
que construira la confianza en el lugar de trabajo.
La confianza no se desarrolla entre grupos sino
entre individuos. Es una consecuencia del conjunto
de individuos que se animan a arriesgarse y a
ser vulnerables y, al hacerlo, establecen un patrón
cíclico en el cual cada uno quiere confiar
en el otro cada vez más. Por lo tanto,
establecer un clima de confianza dentro de una
organización depende completamente del
conocimiento de las relaciones que se desarrollan
entre nosotros y ellos, y del éxito de
los encuentros entre individuos de diferentes
grupos entre sí.
Los
ejercicios para construir la confianza que brinden
a los miembros de un grupo una perspectiva creciente,
respecto del pensamiento y la conducta de otro
grupo, tienen un impacto extremadamente limitado
en la creacion de confianza. El resultado toma
la forma de "rótulos" o "casilleros"
con los cuales un grupo se enfrenta al otro pero
que, sin embargo siguen siendo estereotipos y
filtros colectivos que mantienen relaciones del
tipo nosotrosn y ellos. Solamente cuando los miembios
individuales de los grupos se relacionan con los
miembros de un grupo externo a ellos como seres
humanos compartiendo historas personales entre
si y descubriendo la humanidad que los une, pueden
eliminar los filtros de la percepcion con los
cuales se vieron hasta el presente Si no se produce
ese encuentro uno a uno, los individuos simplemente
colocan a los otros en "casilleros"
pre-existentes y escuchan hablar a la otra persona
no como el individuo que el o ella son sino como
un representante del grupo externo. Como resultado
el orador puede ser "una mujer negra de la
gerencia media" o la Sra. Thembie.
Independientemente
de lo expresado anteriormente, resulta importante
notar que la confianza tambien funciona dentro
de un contexto. Por lo tanto, resulta inutil permitir
que los empleados desarrollen relaciones comodas
de confianza entre sí sin considerar la
importancia obvía que tienen sus interacciones
diarias en el lugar de trabajo. Las experiencias
de construir relaciones en lo alto de una montana
sin referencía a las cuestiones laborales
no necesarimente se traducen en una mejora de
las mismas. Por esta razon, las acciones que apunten
a crear la confianza necesitan de una profunda
personalizacion, pero contando, a la vez, con
un fuerte contexto para enfocar las cuestiones
diarias. Las acciones para crear la confianza
deben evitar convertirse en oportunidades para
hablar de la confianza; en su lugar deben ser
oportuninidades para recibir el impacto de la
confianza. No es importante que los participantes
comprendan lo que ha pasado con su confianza o
desconfianza hacia el resto, sino que los participantes
sientan mas confianza en cada uno como resultaclo
de la intervencion. Partiendo del hecho de que
la confianza siempre esta dentro de un contexto
un componente significativo de la confianza es
la visión. Las organizaciones que buscan
legitímar sus decisiones y conductas se
caracterizan por una visión claramente
enunciada y compartida. El grado de especificidad
(aun tentativa y flexible) y claridad en la enunciación
de una visión corporativa determina la
dirección e impulso de una organización,
cuya corriente puede absorber al grupo de interes.
La visión de la organización es
el punto de reunión para la interacción
con el grupo de interés y para el legítimo
trabajo diario. A medida que los diferentes grupos
de interés interactúan entre sí
para enunciar y aclarar la visión, también
crece entre ellos la confianza Y se establece
una legitimidad más amplia del propósito
de la organizacion. Como consecuencia, el primer
paso para crear la legitimidad es desarrollar
la confianza y una visión común
entre los grupos de acción dentro de una
organización.
Una
vez establecida la visión común,
la organización estará mejor equipada
para enfocar sus necesidades de creación
de capacidad y para iniciar el proceso de reingeniería.
Peter Senge y otros autores nos han advertido
en contra de los peligros del empowerment (o la
creación de capacidad) antes de crear la
visión o de alinear a la compañía
alrededor de ella. Por el contrario, la falta
de alineación entre varias iniciativas,
sistemas y estructuras invariablemente socavarán
el mejor esfuerzo de creacion de confianza.
Antes
de dar forma a una iniciativa de éxito,
los diferentes grupos de interés (incluyendo
todos los grupos de nosotros y ellos de la organizacion)
deben poder abrazar una visión común
respecto de la creacion de riqueza. Solamente
cuando estos grupos comprendan realmente su interdependencia
y se preocupen genuinamente por los intereses
de todos los grupos, se comprometerán sinceramente
con los cambios que intentan producir y con el
reconocimiento de su interdependencia. Si falta
la visión comun de riqueza para todos,
los grupos en el lugar de trabajo continuarán
atacando a sus rivales o exhibiendo alguna clase
de superioridad. Persistirán las dinámicas
destructivas entre los grupos.
Es
necesario establecer un objetivo final significativo
para que todas las partes lo sientan como propio
y así puedan sentirse felices. Esta visión
luego se convierte en la base de todas las actividades
siguientes.
Es
probable, sin embargo, que esta visión
de riqueza para todos origine un importante cambio
de paradigmas en la mayoría de las compañías.
El poder que una visión debe tener, para
unir a los diferentes grupos en el lugar de trabajo,
representa mucho más que una cuestión
semántica. Se alimenta de un cambio genuino
en la distribución óptima de la
riqueza (como parte integrante de la creacion
óptima de riqueza). Pero lo que resulta
más significativo, es que origina un alejamiento
de los esquemas de "participación
en las ganancias" que busca hacer crecer
constantemente la "torta de ingresos"
y la porción que de ella reciben los accionistas,
hacia esquemas que, sin alejarse de este modelo,
permiten a los empleados alcanzar ingresos cada
vez mayores, en proporción directa con
los esfuerzos realizados. Como resultado de este
enfoque, las metas de los empleados avanzan constantemente.
El
primer paso para crear la legitimidad es desarrollar
la confianza y una visión común
entre los grupos de acción dentro de una
organización.
La
comunicación es una parte esencial del
management. Es la piedra fundamental que forma
un equipo de trabajo eficaz y el ingrediente principal
de la interacción interpersonal o dentro
de los grupos.
Principios
claves
Las
organizaciones que han alcanzado el éxito
en el desarrollo de la confianza entre empleados
y grupos en el lugar de trabajo pudieron reflejar
su compromiso con un conjunto común de
principios básicos.
Habitualmente,
comparten las siguientes creencias, suposiciones
o patrones mentales. Todas las empresas funcionan
en medio de muchos factores económicos
y sociopolíticamente interrelacionados.
Todos estos factores, más todos los aspectos
de la vida de la empresa producen un sistema muy
complejo e interconectado. Esto significa que
una iniciativa de cambio debe apuntar a cada nivel
de la organización, así como también
a todos los aspectos de la vida de una empresa
(como relaciones, sistemas, estructuras políticas,
etc.). Necesita contemplar los derechos e intereses
de todos los grupos de interés.
El
proceso de cambio en sí debe ser interactivo
(desde arriba hacia abajo, desde abajo hacia arriba
y entre todos los departamentos) y debe apuntar
a los aspectos macro y micro del sistema. Debe
ser amplio, incluyente y participativo para todos
los empleados de cada nivel. Debe tener en cuenta
el contexto de la comunidad dentro del cual la
organización desarrolla sus funciones y
también considerar los pedidos de los clientes
a quien ella sirve. Todos estos elementos diversos
(sistemas, estructuras, actitudes, etc.) deben
estar alineados. En especial los esquemas de bonificación
e incentivos, que deben ser simples, coherentes
y apoyar la cultura deseada. Resultará
esencial buscar formas innovadoras para compartir
las ganancias con los empleados y así fomentar
el compromiso real y lograr que se sientan dueños
de las metas corporativas. La comunicacion es
una parte fundamental del management. Es la piedra
fundamental que forma un equipo de trabajo eficaz
y el ingrediente principal de la interacción
interpersonal o dentro de los grupos. La comunicación
implica diálogos abiertos y honestos entre
las diferentes partes, en el sentido de que cada
una no lo consulta a la otra sino que permite
que esa otra parte influya en las decisiones y
resultados. La comunicación eficaz rompe
las fronteras artificiales o absolutas de "nosotros
y ellos" y nos lleva al establecimiento de
la confianza y el respeto mutuo.
La
consulta y la resolución colectiva de problemas
se ha convertido en un componente de énfasis
internacional en el management participativo.
Se necesita una comunicación óptima
en todos los niveles y en todas las áreas
de la organización. Esto implica la necesidad
de una alineación dentro de, y entre, todos
los niveles de management, así como también
entre todos los grupos de interés dentro
de la fuerza laboral. Como mínimo, la relación
entre la gerencia y los trabajadores debe aceptar
un proceso de reingeniería tanto en el
contenido como en el contexto de las interacciones
diarias.
Los
medios por los cuales los patrones de comunicación
actual reciben el impacto o alientan las nuevas
interacciones pueden variar. En ciertos casos,
un procedimiento de lobby puede ser la estrategia
más apropiada. Este enfoque buscará
establecer contacto y comprensión con cada
una de las partes y desarrollar un grado inicial
de confianza y terreno comunes, antes de interactuar
directamente entre las partes. Un segundo enfoque
podría ser el de mediación, por
el cual las partes pueden interactuar más
efectivamente en forma directa. Un tercer enfoque
es el que utiliza estrategias intervencionistas
y busca un impacto casi "subversivo"
en las dinámicas existentes entre las partes.
Cualquiera sea el enfoque (o la combinación
de enfoques) que se utilice, la prioridad global
es desarrollar un vocabulario común, crear
la confianza y el respeto mutuo y asegurar un
contexto dentro del cual los grupos de interés
reciban el empowerment necesario para abrazar
cualquier cambio que se espere. El proceso interactivo
que permite la creación de confianza y
de visión común dentro de la organización
es el vehículo primario a través
del cual se establece una cultura organizacional
común. La comunicación eficaz que
se desarrolla entre los individuos y los grupos
de acción permite que las experiencias
pasadas y presentes se vuelvan accesibles a todos
los participantes y que puedan ser interpretadas
colectivamente. Como resultado, el procesamiento
de una experiencia (la interpretación)
no es exclusivo o privativo de un grupo o individuo
dentro de la organización. A este respecto,
la descripción del ciclo de aprendizaje
de una experiencia en la Figura 1, proporciona
una perspectiva útil para saber cómo
establecer la confianza entre los miembros de
un grupo y una cultura corporativa común.
La
adquisición de valores, actitudes, conocimiento
y habilidades es la consecuencia del procesamiento
continuo de varias experiencias. Si un grupo de
individuos recibe ayuda para enunciar una respuesta
interpretativa a experiencias comunes, los individuos
dentro de ese grupo tenderán a desarrollar
valores, actitudes, conocimiento y habilidades
comunes. Si este proceso se da en forma compartida
e interactiva (en lugar de que se realice en forma
individual y privada), se podrán compartir
los valores, actitudes, conocimientos, habilidades
y el sentido de propiedad de todos los que participan.
Pero si las experiencias (aun si son comunes a
todos los participantes) se interpretan individualmente
o dentro de grupos estrictamente determinados,
existen muy pocas probabilidades de que se desarrollen
actitudes, valores y conocimientos comunes entre
todos los participantes. La cultura de un grupo
puede describirse razonablemente bien (aunque
en forma simple) en términos de las creencias
de ese grupo de personas y de acuerdo con la forma
en que viven esas creencias. Las creencias suelen
determinar la forma de actuar. Y la forma de actuar
refleja las creencias. La cultura, por lo tanto,
es una realidad que se desarrolla constante y
dinámicamente. Por esta razón, la
cultura se percibe en forma más precisa
como la descripción de una comunidad o
grupo en lugar de determinar su estilo de vida.
continúa>>>>
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