
Segunda
parte
Por
Verónica Orazi
Protagonista
de importantes transformaciones, la empresa familiar
está "acomodando" su estructura
y capacitando a sus integrantes para enfrentar
un mercado cada vez más competitivo.
En
esa línea Calidad Empresaria desarrolla
en tres capítulos un informe especial donde
se irán sumando testimonios y soluciones
de problemas dentro del marco de la calidad.
Bibliografía:
La Empresa Familiar de Peter Learch.
Editorial Granica.
La
Sucesión del Management en la Empresa Familiar
Editorial Granica.
La
crisis de la Empresa de Horacio Irigoyen.
Ediciones Macchi.
Aspectos
Críticos
La
totalidad de las empresas comunes que pueden transformarse
en crisis difíciles de superar. Prevenirlas
es una cuestión de supervivencia.
Identificar
el problema es el primer paso que debemos recorrer,
es "el darse cuenta que existe" para
poder luchar contra él.
Preveer
los problemas es una tarea complicada. Esto implica
identificar el problema y hallarle una solución
antes de que ocurra. Difícilmente se pueda
preveer sin antes identificar esas amenazas que
se ciernen sobre la empresa.
Según
el Dr. Jorge Ayora, jefe Departamental de la Unidad
de Planificación y Ejecución de
la Universidad de Morón; existe una serie
de cuestiones que debemos plantearnos para poder
preveer futuros conflictos en las empresas. Interrogantes
como: qué empresas sobreviven a la sucesión,
¿quién o quienes me sucederán?;
¿se puede mezclar la familia y el negocio?,
¿deben participar terceros en el proceso?.
Estos pueden ayudar a establecer un correcto accionar.
Las
empresas familiares están integradas de
manera muy particular, por un lado existe un sistema
comercial, con objetivos específicos, orientado
hacia la eficiencia con criterios competitivos;
por otro lado está el sistema familiar
donde prima la responsabilidad, lealtad y unidad.
"La
mezcla de estos dos sistemas genera que muchas
de las tendencias, rasgos de carácter y
relaciones interpersonales de la familia, se incorporen
al estilo operativo de la empresa, la toma de
decisiones y los proyectos. Es decir, si se mezclan
estos temas, se compromete la continuidad, la
existencia, el crecimiento y el futuro de la empresa".
Y esta continuidad debe sostenerse, ya que no
solo hay que agregar nuevas empresas sino también
mantener las viejas.
Mantener
las viejas porque estas crecen, se desarrollan,
ocupan menos mano de obra (proporcionalmente al
capital y a su producción), y además
se modifican, son maduras, pueden exportar, traen
plata de afuera y se asocian.
Pero
cuando ellas se van queda semillero: "Las
nuevas y pequeñas empresas"; así
lo explicó el Dr. Ayoroa. Tarde o temprano
la empresa familiar se enfrenta a un dilema:
¿Quién
continuará mi obra? ¿Por qué
él y yo no, estarán en condiciones?
Un
proceso de incorporación o sucesión
que transforme los negocios en la cuestión
familiar, puede acentuar tanto las virtudes como
los defectos y debilidades de las empresas.
"Para
evitar acentuar las debilidades se requiere: planificación
previa, eficiencia en el traspaso del poder, delegación,
control de la transición, flexibilidad
y amplitud de los referentes. Estas son características
necesarias para que el proceso sucesorio se perfeccione",
señala Ayoroa.
Según
un estudio sobre las empresas Argentinas, realizado
por el Dr. Josué Berman en 1985, se pueden
mencionar algunas características comunes
que hacen a este tipo de empresas:
Excesiva
rigidez en su manejo, como consecuencia de una
suerte de inercia organizacional.
Marcado estilo autocrático de dirección.
Exacerbación del valor de la experiencia
frente a la capacidad.
No cuestionamiento del poder líder, con
respecto a sus decisiones.
Falta de evolución objetiva de la gestión
de los subordinados por parte del líder,
y de la actuación de esta por parte de
los accionistas o socios.
Conceptos y pautas de gestión obsoletos.
Estas características, pese a haber transcurrido
más de 10 años siguen teniendo vigencia
en casi todas las empresas familiares chicas y
medianas.
Todo
intento a su vez de transformación de las
estructuras, deben enfrentar conductas, características
propias de los líderes y sus motivaciones
individuales, lo cual muchas veces produce conflictos
en determinados momentos de la vida de la empresa
familiar.
A
esto se le suma, un estilo de empresa que crea
un escudo defensivo de los familiares contra los
ajenos, privilegiando la permanencia por encima
de la capacidad, y de la experiencia propia del
líder. Por encima de la técnica
o los conocimientos de terceros.
Pero
también es menester reconocer que, aunque
originariamente todas las empresas fueron unipersonales,
(fruto de la inspiración y el accionar
de un individuo o de un reducido número
de hermanos), hay muchas empresas que antes la
visión de la complejidad creciente del
negocio deciden incorporar una fuerza gerencial
profesional, sobre todo al incursionar en otra
gama de negocios o ampliar los existentes. Este
tipo de fenómenos se da prioritariamente
en las empresas de mucha dinámica tecnológica,
donde el permanente contacto con la innovación
hace a sus conductores más permeables a
la incorporación de extraños a la
empresa familiar.
Cambios
y Propuestas
Se
trata de procurar un cambio profundo en la concepción
de la empresa respecto al criterio "Paternalista"
imperante hasta ese momento hacia un principio
técnico que privilegia la armonización
de intereses y la eficiencia operativa.
"Cada
familiar es un mundo", del mismo modo cada
empresa familiar es tan diferente de las restantes
como distintas puedan ser sus actividades operativas
principales y las personalidades de sus integrantes.
Todo
esto obliga al empresario de la Pyme a enfrentar
a un nuevo desafío que ya no solo consiste
en "durar", porque hoy el solo echo
de permanecer en los nuevos mercados lo obliga
a "crecer".
Dentro
de este proceso de transformación los nuevos
mercados y sus condiciones, obligan a todo empresario
a pensar en términos de marketing.
Ya
no se trata de producir y luego ver si se puede
vender. Hoy debe conocerse a priori quien es o
puede ser el cliente, donde encontrarlo, y aventajar
a la competencia en ofrecerle lo que éste
necesita. Al mismo tiempo obliga al empresario
a conocer profunda y detalladamente los recursos,
condiciones y limitaciones de su propia empresa.
Si
conoce estos factores, podrá estar en condiciones
de elaborar una estrategia válida en virtud
de lo cual podrá definir claramente sus
objetivos y sus metas.
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