
Líderes integrantes
Tal
vez, la manera más poderosa de integrar
el trabajo de la gente de especialidades diversas
es tener un líder con una visión
amplia del todo. Muchas empresas norteamericanas
han adoptado una estructura de management de proyecto
muy pesada. Estas coordinan a todos los especialistas
de departamentos funcionales alrededor de un proyecto
en común con un set de objetivos, también
comunes. Su autoridad en estas organizaciones
de matriz viene de un control completo sobre proyectos
particulares en vez de autoridad directa de supervisión
sobre funciones individuales.
El
equivalente en Toyota es el ingeniero jefe. Cada
uno de ellos, basado en uno de los tres centros
de desarrollo de automóviles (que dirige
el planeamiento a largo plazo entre proyectos)
mantiene toda la responsabilidad de un determinado
programa de auto pero no ejerce poder directo
sobre las funciones.
En
efecto, los ingenieros jefes de Toyota se acercan
a los que otros han llamado gerente de proyecto
peso pesado. Antes de llegar a sus posiciones,
deben demostrar expertise técnica ejemplar
y fluidez en sintetizar conocimientos técnicos
en diseños innovadores e inteligentes.
Los gerentes de Toyota sienten que solo un buen
diseñador puede evaluar la calidad del
diseño de otro. Los ingenieros jefes también
deben ser capaces de conceptualizar sistemas completos.
Una cosa es comprender el mecanismo del sistema
y visualizar como se integra el resto del auto.
Por contraste, un número de empresas con
gerentes de producto peso pesado no tiene semejantes
requerimientos técnicos.
Todos
los ingenieros jefes tienen un staff pequeño
de 5 a 15 ingenieros para que los asistan en gerenciar
el desarrollo del proceso y coordinar el trabajo
de los especialistas funcionales. Los cientos
de otros ingenieros en el proyecto reportan solo
a la cadena de comando funcional. El ingeniero
jefe no tiene autoridad formal sobre ellos y los
debe "persuadir" para que lo ayuden
a lograr su visión del auto. Un ingeniero
jefe describió su posición como
el "presidente del vehículo":
tal como el presidente de los Estados Unidos lidera
el país, pero no tiene autoridad directa
sobre la Legislatura, un ingeniero jefe no puede
mandar a los ingenieros funcionales.
Pero
su extensa experiencia técnica se gana
un respeto tremendo, admiración de los
ingenieros funcionales fuente clave de
su enorme autoridad informal.
Los
límites de su poder, a pesar del prestigio,
son reales y su experiencia en ingeniería
e igual rango de los gerentes en cargo de las
áreas funcionales mantienen al ingeniero
jefe libre de cometer errores potenciales. Por
ejemplo, en el diseño del nuevo modelo
del auto deportivo. Celica, algunos años
atrás, el departamento de diseño
sugirió un panel más largo. El cambio
hubiera aumentado la extensión del panel
hasta el comienzo de la puerta delantera, permitiendo
a la puerta curvarse hacia arriba y creando un
ángulo y una vista más atrapante.
Sin embargo, el ingeniero de fabricación
a cargo de los paneles de la puerta se oponía
al cambio porque sería difícil de
fabricar.
Después
de tener en cuenta ambas partes, el ingeniero
jefe del auto favoreció al cambio. Pero,
el ingeniero de fabricación sentía
que no era bueno. Si Toyota hubiese estado organizada
alrededor de proyectos, y no de funciones, el
departamento de diseño hubiera ganado y
el auto hubiese tenido problemas de producción.
Pero, como la autoridad del ingeniero jefe sólo
era informal, el ingeniero de fabricación
pudo llevar el tema al nivel gerencial. Después
de argumentos sólidos, ambas partes, lograron
innovar sin afectar la fabricación.
Estos
incidentes explican porque un ingeniero de Toyota
contestó que lo que producía un
buen auto eran "muchos conflictos".
Los conflictos suceden cuando personas de distintas
áreas funcionales claramente representan
el tema desde su perspectiva. Su ausencia implica
que algunas áreas funcionales son acumuladas
en detrimento del proyecto como un todo. La habilidad
de los ingenieros jefe de ver toda la escena con
claridad y la capacidad de los gerentes funcionales
de contener su entusiasmo es lo que lleva a lograr
diseños bien integrados. Y mientras el
ingeniero jefe conduce bien un proyecto individual,
los ingenieros y los gerentes se aseguran que
su conocimiento y experiencia de otros proyectos
no sean olvidados en el actual.
Giro:
existen otras diferencias más importantes
entre los ingenieros jefe y los mejores gerentes
de proyecto peso pesado. Los últimos suelen
delegar la toma de decisiones en equipos funcionales
mientras retienen la autoridad sobre las resoluciones
del equipo y toman la responsabilidad de la implementación
de esas determinaciones a lo largo del desarrollo
del proceso.
Si
a un gerente de proyecto peso pesado no le gusta
la decisión, puede vetarla. Por el contrario,
el ingeniero jefe siente la iniciativa como personal
y toma decisiones que son clave para todo el vehículo.
Su autoridad sobre decisiones de diseño
surge del hecho de que el auto es claramente "su
auto". Es menos gerente y más líder
de diseño de todo el proyecto.
Todas
la empresas dependen de ingenieros, diseñadores
y técnicos habilidosos para llevar el producto
al mercado. Las organizaciones pueden coordinar
estas actividades al darle a cada persona una
especialidad con el mismo set de habilidades para
cumplir sus tareas. Cuando sabemos que esperar
de otros porque están entrenados en cierta
manera, podemos pedir servicios específicos
con poco esfuerzo de coordinación. Varias
empresas norteamericanas confían mucho
en universidades o empresas de entrenamiento especializadas
para conseguir la gente con las aptitudes que
necesitan.
Por
el contrario, Toyota descansa en el entrenamiento
dentro de la empresa. Vea el entrenamiento como
una competencia clave, que vale la pena desarrollar
internamente en vez de tercerizarla. Los ingenieros
reciben la mayoría del entrenamiento a
través de la tutoría implícita
en la supervisión directa, a pesar de que
la empresa también tiene su centro de entretenimiento.
Además,
Toyota rota a la mayoría de sus ingenieros
dentro de una misma función a diferencias
de los norteamericanos que rotan a su gente a
través de muchas áreas. Los ingenieros
de carrocería, por ejemplo, trabajan en
diferentes subsistemas (sistemas de puertas y
paneles externos) en gran parte de sus carreras.
Ya que casi todos rotan principalmente en su función,
obtienen la experiencia que alienta el trabajo
standard, haciendo el resultado que de cada grupo
funcional sean predecibles para el resto. Además,
las rotaciones generalmente ocurren durante intervalos
largos y no en círculos de producción
para que los ingenieros puedan ver y aprender
de los resultados de su trabajo.
Esa
consistencia significa que los ingenieros de la
división de manufacturas, por ejemplo,
necesiten gastar menos tiempo y energía
en comunicación, coordinando con sus contrapartes
de diseño porque aprenden que esperar del
resto. En efecto, Toyota cree firmemente que la
expertise en las especialidades de ingeniería
es especial para su sistema de desarrollo de producto.
Hemos escuchado frases como "lleva 10 años
hacer un ingeniero de carrocería"
en nuestras conversaciones con los gerentes de
la empresa. La noción ampliamente
difundida de que las empresas japonesas
rotan a su personal frecuentemente, no se aplica
a Toyota.
Giro
N° 1: la rotación local y la construcción
de una expertise funcional significarían
crear fronteras rígidas o chimeneas donde
los ingenieros sólo trabajan para ser los
mejores en su función. Por ejemplo, un
ingeniero electrónico lo más desarrollado
posible, sin pensar como ese diseño trabajará
con el resto del auto. Pero hemos encontrado que
el efecto chimenea no es el resultado de jóvenes
ingenieros demasiado leales a sus funciones o
demasiado limitados acerca de lo que el auto necesita.
Suele ser el resultado de ingenieros experimentados
y gerentes que guardan sus conocimientos, que
se transforman la base de su poder dentro de una
organización, con raíz en las funciones.
Para
evitar conflictos políticos, Toyota se
toma el trabajo de rotar a su gente senior ampliamente
en áreas fuera de su expertise. De esta
manera, aprenden a confiar en expertos de otra
área y construyen redes amplias de obligación
mutua.
Giro
N° 2: ellos alientan a su gente a ver
las necesidades del producto como un todo. Pero
Toyota también les muestra las ramificaciones
que sus decisiones tienen en todo el proceso de
desarrollo. Estos ingenieros retienen la responsabilidad
por las partes del auto desde el concepto de plataforma
hasta el comienzo de la producción. Por
ejemplo, un ingeniero de puertas trabaja con un
diseñador para determinar el concepto de
puerta y luego desarrolla el diseño trabajando
con ingenieros de producción y proveedores
externos. El ingeniero también va a la
fabrica para ser parte del equipo de lanzamiento
cuando el auto entra en la línea.
|
Cómo
evita Toyota los extremos
|
| EXTREMO
CHIMENEA |
EQUILIBRIO
DE TOYOTA |
EXTREMO
DEL COMITE |
| Ajustes
mutuos |
| Poco
contacto cara a cara
Predomina
la comunicación escrita.
|
Comunicación
escrita.
Reuniones
para resolver problemas.
|
Reuniones.
Comunicación
oral.
|
| Supervisión
directa |
| Supervisión
de cerca de los gerentes.
Grandes
barreras entre funciones.
|
Supervisores
como tutores.
Funciones
fuertes.
|
Poca
supervisión
Poca
experiencia en las funciones.
|
| Liderazgo
integrador |
| No
hay sistema de líder de diseño |
Project
leader como sistema de diseño con limitaciones
de su autoridad. |
Sistema
de diseño disperso entre miembros de equipo. |
| Habilidades
standard |
| No
hay rotación de ingenieros |
Rotaciones
más intensas y sólo en posiciones que complementan
la experiencia del ingeniero. |
Rotaciones
frecuentes y breves en duración. |
| Procesos
de trabajo standard |
| Nuevos
procesos de desarrollo con cada auto.
Procedimientos
complejos y burocráticos.
|
Project
leader determina los tiempos.
Procedimientos
standard simples y diseñados por la gente
que los usa.
|
Esquemas
rígidos y detallados.
Procedimientos
nuevos para cada proyecto.
|
| Estándares
de diseño |
| Estándares
obsoletos y rígidos. |
Estándares
que se actualizan y son mantenidos por la
gente que los necesita |
No
hay estándares de diseño. |
Estándares de trabajo flexible
La
manera burocrática estereotipada de coordinar
el proceso de trabajo es especificar en detalle
el contenido de cada etapa del proceso. Las tareas
son preprogramadas para que un grupo sepa qué
esperar del otro con poco o nada de comunicación
requerida. Las fábricas usan esta tipo
de coordinación de manera extensiva, estandarizado
las tareas de cada taller para asegurarse que
el trabajo se realiza de manera consistente y
en determinado tiempo. Todos los talleres pueden
ser coordinados fácilmente por un cronograma
o su agenda.
Muchas
compañías norteamericanas han tratado
de aplicar estos conceptos para el desarrollo
de productos, sobre todo General Motors con su
proceso de 4 fases. Un equipo especial de GM define
el proceso en gran detalle, diciéndole
a cada departamento qué se necesita para
hacer y cuándo, a quien enviar resultados,
que formato de información debe tomarse,
entre otras cosas. El plan para la función
del diseño cubre la longitud de una pared
en una sala de conferencia estándar. Este
proceso nunca se sigue de la manera en que sus
autores lo vieron porque es tan detallado que
cada programa de vehículo tiene excepciones
y fuerza a los diseñadores a desviarse
del proceso descripto el mundo real se
resiste a un planeamiento tan intensivo. Además,
un grupo separado desarrolla y mantiene los detalles
del proceso estándar. Como resultado, la
gente que debe seguir los procesos no lo sienten
como propio y los procesos prescriptos no representan
verdaderamente al actual. Por otra parte, el sistema
no acorta los tiempos ni acarrea otros beneficios.
Empresas como General Motors se enfrentan a un
dilema: cuanto más tratan de definir el
proceso de producción, la organización
es menos capaz de llevar adelante el proceso de
manera adecuada.
Toyota
ha estandarizado con éxito la mayoría
del proceso de desarrollo. Los departamentos de
Producto e Ingeniería siguen procesos consistentes
para desarrollar subsistemas dentro de un auto.
Los procedimientos de rutina también están
estandarizados. Todo el proceso de desarrollo
de un auto sigue hitos regulares. Los proveedores
que visitan Japón pueden describir de memoria
el desarrollo de los procesos de Toyota porque
son muy consistentes de modelo a modelo. Cada
uno tiene su concepto, aprobación, uno
o dos prototipos, dos producciones de prueba y
finalmente el lanzamiento.
Giro
N° 1: ¿Cómo evita Toyota
los errores que cometen otras empresas con el
trabajo estandarizado?. Cuando uno habla con ingenieros
de Toyota sobre cuántos prototipos se construyen
y se prueban, o cuándo termina el diseño,
la respuesta es que varía de caso en caso.
Los planes de trabajo estandarizado actuales son
mantenidos al mínimo y suelen caber en
una sola carilla. El proceso básico, a
los ojos de los participantes, es muy consistente
de modelo a modelo, pero la implementación
del concepto es diseñado individualmente
para cada programa de vehículo. La socialización
intensa de los ingenieros a través del
entrenamiento de trabajo, crea una comprensión
profunda de cada paso, al mismo tiempo que una
amplia comprensión de las expectativas
de cada hito y fechas de entrega. Los planes simplificados
permiten flexibilidad, comprensión común
y mejora continua, mientras que los deadlines
estrictos hacen que el proyecto siga su curso.
La empresa gana la eficiencia que ofrece con estándares
sin abrumar a los ingenieros. Los parámetros
también permiten salvar a los desarrolladores
de producto de la dificultad de reinventar un
nuevo proceso para cada proyecto individual.
Giro
N ° 2: otra diferencia es que los procedimientos
se mantienen por la gente o los departamentos
que los usan y no por el staff central que pueda
verse tentado a estandarizar por estandarizar.
Como resultado, los parámetros son simples,
actuales y relevantes. Por lo tanto, se siguen.
Además, la gente que usa los estándares
comprende sus motivos y las desviaciones son permitidas
mientras se mantengan la consistencia y la predictibilidad.
En Toyota, desarrollar el producto y diseñar
procesos standard es considerado como una habilidad
inseparable.
Diseños
estándares vivos
En
el pasado, los desarrolladores de producto usaban
reglas estandarizadas para guiar su trabajo. Sin
embargo, actualmente muchas empresas se han apartado
de este sistema. Los ingenieros en las automotrices
norteamericanas nos dicen que el diseño
standard ha sido ignorado. Argumentando que la
tecnología cambia tanto que los parámetros
no son valiosos, dicen que, para cada proyecto,
empiezan de cero de todas formas. (Los ingenieros
de prueba se someten a ciertos estándares
para asegurarse que el producto final contemple
las regulaciones del gobierno. Pero esas guías
se relacionan con la función del producto
y no con dar información para el diseño
de ese producto). Los diseños standard
parecen arcaicos y ahogarían a las empresas
que dependen de la innovación para tener
éxito.
Sin
embargo, Toyota aún mantiene su voluminoso
libro de guías de ingeniería para
orientar el trabajo. Este actúa como la
base del diseño de productos que usan partes
comunes en distintas plataformas. También
contiene información detallada acerca de
distintos aspectos como funcionalidad, regulaciones
gubernamentales y confianza. Cada parte de un
auto tiene sus propias guías.
Los
ingenieros las usan para orientar el diseño
a lo largo de todo el proceso. Son importantes
para las revisiones intensas del diseño.
Cientos de ingenieros estudian un prototipo buscando
problemas y oportunidades de mejora. Estas reuniones
intensas no se transforman en caóticas
porque todos los ingenieros llegan con una lista
de todos los ítem que se necesitan verificar
desde su perspectiva. Si el diseño se adapta
a las guías, esa autoparte logrará
un cierto nivel de funcionalidad, fabricación,
calidad y confianza. Si no, la discrepancia entre
las guías y el diseño se transforma
en el centro de discusión entre las divisiones.
Las guías son otro ejemplo de cómo
usar formas de comunicación escrita para
mejorar las reuniones cara a cara.
Una
vez en su lugar, los estándares de diseño
agregan predictibilidad entre los subsistemas
de vehículos y entre ingenieros de diseño
y de fabricación. El ingeniero y responsable
por los parlantes, por ejemplo, puede tomar ventajas
de las medidas de puertas y sus componentes y
comenzar a diseñar sin coordinar directamente
con los otros ingenieros que trabajan con puertas.
Como resultado, Toyota es capaz de producir nuevos
productos rápidamente como quedó
demostrado con el RAV4 que llegó al mercado
en 24 meses.
Además,
se facilita el aprendizaje a lo largo de las distintas
generaciones de autos. Toyota entrena a sus ingenieros
para que actualicen las capacidades existentes.
Cuando un ingeniero aprende algo nuevo, eso puede
ser incorporado a las guías y aplicarse
en todos los autos de la empresa. Esas lecciones
están en la organización y no en
la cabeza de una persona determinada. Si un ingeniero
se va de la compañía sus conocimientos
están volcados en las guías y se
queda en la firma. Los estándares no sólo
son la clave para la mejora continua sino que
también son la base para la mejora continua
en el diseño.
Giro
N° 1: estas guías no son impuestas
por el staff de la casa matriz sino que son documentos
vivos: los ingenieros de productos y de fabricación
actualizan los parámetros con cada programa
de auto. La nueva información se disemina
por toda la empresa con rapidez y eficiencia sin
que haya ninguna reunión para lograrlo.
Giro
N° 2: los ciclos continuos y superpuestos
de Toyota también ayudan a que los parámetros
estén frescos. Cada año, la empresa
lanza nuevos autos. También renueva anualmente
sus productos y cada 4 años hay un gran
cambio de modelo. La mayoría de las empresas,
en cambio, estiran mucho más sus ciclos
productivos. Los parámetros son revisados
cada dos meses (otras firmas los usan una vez
y los dejan por un par de años). Nunca
están desactualizados. Los cambios frecuentes
también dan a los ingenieros oportunidades
continuas para desarrollar y actualizar sus habilidades.
Gerenciando
el desarrollo de producto como sistema
Estos
6+ mecanismos forman un sistema, cada parte apoyando
al resto. La supervisión como tutoría
sirve para construir la experiencia funcional
y también enseña a los jóvenes
ingenieros cómo escribir e interpretar
informes, trabajar con ingenieros jefe y comprender
y usar los parámetros. El prestigio del
ingeniero jefe refuerza la importancia del expertise
y equilibra la inclinación funcional de
los otros ingenieros. El ingeniero jefe también
brinda un ajuste mutuo ya que da las instrucciones
para cada programa de vehículo y resuelve
los desacuerdos entre funciones.
Por
su parte, los tres tipos de estándares
interactúan y se apoyan uno en otro para
dar empuje al desarrollo. Al mismo tiempo, permiten
la flexibilidad y construir la base del conocimiento
de Toyota. Sin otro mecanismo para reforzar al
otro, cada uno no sería tan efectivo.
Las
otras partes del sistema de Toyota procesos
sociales y parámetros interactúan
mucho. La organización funcional, con su
tutoría intensiva, entrena y socializa
a los ingenieros de manera de hacer crecer el
conocimiento técnico y la comunicación
efectiva. Sin este profundo conocimiento táctico
de cómo desarrollar productos, la estandarización
se transformaría en una pesadilla burocrática.
El
uso común de parámetros hace que
todas las funciones automáticamente sepan
las limitaciones impuestas por grupos, y le da
foco a los reportes y a las reuniones. Toyota
muestra que las empresas no necesitan elegir entre
una estructura basada en funciones o en grupos
multiáreas. Cada uno puede ayudar al otro.
Con
una fuerza de trabajo estable y duradera. La empresa
puede invertir mucho en el entrenamiento y la
socialización de sus ingenieros, sabe que
la inversión dará sus frutos durante
muchos años. La empresa también
pone mucho énfasis en la satisfacción
de los clientes. A la mayoría de los ingenieros
en Japón, se le pide que venda autos puerta
a puerta, por un par de semanas, en el primer
año dentro de la empresa. Ambos factores
ayudan a desalentar las lealtades dentro de cada
función o área que puedan afligir
a una empresa con la estructura de Toyota.
Estas
interacciones sinergéticas le dan al sistema
de Toyota estabilidad y fuerza.
Implicancias
para otras empresas
Las
prácticas combinadas de Toyota tal vez
no se aplican para otras industrias o automotrices.
Las diferencias culturales y ambientales y las
circunstancias distintas pueden significar que
el sistema de desarrollo de productos de una empresa
deba ser diseñada para adaptarse a sus
necesidades específicas. Es más,
el sistema Toyota puede no ser perfecto ni para
Toyota. Ha pesar de que la empresa ha tenido éxito,
reaccionó tarde a los cambios recientes
de la demanda: primero hacia minivans y utilitarios
deportivos. Los diseños standard y la socialización
interna, por ejemplo, pueden servir para la innovación
pero tal ves desalientes grandes saltos en el
pensamiento.
Sin
embargo, creemos que el sistema Toyota tiene implicancias
para otras empresas. En primer lugar, sus procesos
integradores deben ser ampliados como un sistema
coherente. Las mejores prácticas individuales
y las herramientas pueden ayudar pero su potencial
es mayor si se integra todo el sistema. Toyota
tuvo suerte en ser capaz de desarrollar su sistema
por décadas, casi de manera inconsciente,
tomando buenas ideas y adoptándolas a la
estructura actual. Otras empresas que han llegado
a la conclusión de que se desviaron del
camino no tienen el lujo de haber desarrollado
sus sistemas de manera gradual a lo largo del
tiempo. Deberían ser más conscientes
en el diseño de un sistema coherente.
En
segundo lugar, los sistemas bien diseñados
deben equilibrar las demandas de la expertise
de la función con la coordinación
multiárea. Los dos extremos son el de la
chimenea que se caracteriza por divisiones de
función fuertes y el comité: expertise
funcional débil.
De
todas formas, lograr el equilibrio no es fácil.
Muchas prácticas actuales de Toyota fueron
ampliamente usadas en los Estados Unidos durante
la década del 50 y aún antes.
Pero en los 60 y 70, cuando las automotrices
rechazaron sus procesos de desarrollo, los sistemas
que habían sido innovadores condujeron
a la burocracia y a desconfianzas internas y llevaron
a las firmas al extremo de la chimenea. Como reacción,
las empresas se fueron hacia el otro extremo.
En el corto plazo, se lograron grandes mejoras
pero pronto aparecerán los problemas del
comité. Algunas ya lo descubrieron.
La
clave es lograr el equilibrio de acuerdo a cada
situación. En algunas ocasiones será
apropiado confiar en las reuniones para comunicarse.
Pero cada práctica no es buena para todas
las empresas, en todas las circunstancias. No
son panaceas. Uno debe balancear los beneficios
y los retrocesos de cada practica y cómo
afecta a todo el sistema.
Por
último, el éxito del sistema Toyota
descansa en la espalda de la gente. El desarrollo
de productos con éxito requiere personas
altamente competentes y habilidosas con mucha
experiencia, conocimientos técnicos y una
visión de todo el sistema. Cuando analizamos
todas las cosas que Toyota hace bien, encontramos
dos pilares de su sistema: los ingenieros jefe
y los ingenieros funcionales. El resto de los
mecanismos y prácticas sirve para ayudar
a los diseñadores a hacer bien su trabajo.
En cambio, muchas empresas aspiran a desarrollar
sistemas diseñados por genios para ser
aplicados por idiotas. Toyota prefiere diseñar
y descansar en personal en personal hábil
y le da forma a su proceso con una premisa: las
personas, y no los sistemas, diseñan autos.
Traducción:
Teresa Cazenave
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