
Cuando
la empresa encara un programa de responsabilidad
social se deben transmitir sus valores éticos
a los empleados, los clientes y la comunidad,
por Barron Wells y Nelda Spinks.
Los
más escépticos dicen que en los
negocios el único valor a tener en cuenta
es el dinero. Sin embargo, una actitud ética
es también un buen negocio. Y es que la
comunidad -en la que las empresas venden sus productos
y servicios- reclama una actitud de responsabilidad
no sólo de sus dirigentes políticos,
sino también de los líderes empresarios.
Muchas compañías han puesto en marcha
programas de responsabilidad social y códigos
de ética. Estos principios deben contar
con el aval de la alta gerencia y llegar con claridad
a todos los miembros de la organización.
En este sentido, la comunicación, hacia
afuera y hacia adentro de la empresa, es vital.
En el siguiente artículo se describen los
pasos para aplicar, con éxito, un código
de ética en la empresa. Los autores, Barron
Wells y Nelda Spinks, son profesores de la Universidad
de Southwestern Louisiana, Lafayette, Estados
Unidos.
Un
comportamiento no etico es aquel que crea una
situación de injusticia con respecto a
los demás, independientemente de que esa
conducta sea legal o ilegal. Existe hoy una creciente
preocupación por la ética en todas
las organizaciones. Parte de esta preocupación
se origina en las conductas inmorales que pueden
observarse en las actividades financieras, en
la banca, los seguros, los negocios inmobiliarios
y en mu-chas otras areas.
La
línea divisoria entre los comportamientos
éticos y no éticos está lejos
de ser clara e inequívoca. En el complejo
mundo de los negocios que caracteriza a la vida
actual, es muy probable que las personas que se
proponen ser éticas desconozcan a ciencia
cierta que acciones tendrán resultados
eticos y cuales no. Las situaciones de marcada
competencia impiden que las organizaciones sean
conservadoras en la definición de lo que
significa tina conducta ética. En este
sentido, es probable que una empresa con una definición
más conservadora que la de otra compañía
de la competencia se vea pronto obligada a cerrar
sus puertas. Hasta cierto punto, son los valores
los que deciden cuándo un comportamiento
es ético y cuándo no lo es. Dado
que no todas las personas tienen los mismos valores,
la honestidad en torno a la conducta ética
no necesariamente encuentra puntos de coincidencia
entre las personas.
La
comunicación es la herramienta más
importante para evitar potenciales conductas inmorales.
No todas las actividades reñidas con la
ética se resuelven a través de la
comunicación. pero muchas sí. La
comunicación dentro de la organización
debe ser ética si lo que se busca es la
alta moral y la productividad entre los empleados.
La comunicación con otras organizaciones
debe ser ética si el objetivo es follar
buenas relaciones comerciales para beneficio de
todos. La comunicación con los clientes
y usuarios debe ser ética si las empresas
buscan clientes satisfechos que hagan posible
la rentabilidad a largo plazo.
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