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Cómo
construir la visión de la empresa
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Hay
que encontrar aquellos valores que hacen a la
esencia de la organización y la conducen
hacía el futuro, por James C Collins y
Jerry L Porras
Los
grandes navegantes siempre saben dónde
está el Norte. Saben hacia dónde
quieren ir y cómo hacer para llegar a ese
destino. Con las grandes empresas sucede lo mismo:
tienen visión. Esto es lo que les permite
manejar la continuidad y el cambio como un pmceso
simultáneo. Hewlett-Packard, Sony o Disney
son organizaciones que saben distinguir entre
lo inmutable y lo variable. Una visión
clara sirve para reconocer esta diferencia. En
el siguiente artículo, los autores explican
en detalle, los dos componentes daves de la visión:
la ideología central y el futuro imaginado.
Esto es, la naturaleza de la empresa y sus metas
y cómo alcanzarlas. James C. Collins es
educador en management y escritor, radicado en
Boulder, Colorado, donde dirige un laboratorio
de aprendizaje dedicado a la investigación
y al trabajo con ejecutivos. También es
profesor invitado de administración de
empres de la Universidad de Virginia, en Charlottesville.
Jerry 1. Porras es pmfesor Lane de Comportamiento
Organizacional y Cambio de la Escuela de Negocios
para Graduados de la Universidad de Stanford,
en Stanford, California, lugar en el que además
es director del Programa sobre Liderazgo y Gerenciamiento
del Cambio destinado a los ejecutivos. Collins
y Porras son autores del ibro Built to Iast: Successful
Habits
of
Visionary Companies.
Tradicido
y reproducido con autorización de la Harvard
Business Review. Este artículo fue originalmente
Publicado bajo el titulo en ingles "Building
your cornpany 's vision", por James C. Collins
y Jerry L Porras, septiemlre - octubre 1996. Copy
right © 1996 the President and Fellows of
Harvard College, todos los derechos reservados.
Esta traducción Copyright © 1997 the
President and Fellows of Harvard College.
Las
empresas que disfrutan de un éxito duradero
tienen valores centrales y un propósito
central que se mantienen fijos, mientras las estrategias
y prácticas comerciales se van adaptando
indefinidamente a un mundo en permanente cambio.
La dinámica que permite preservar ese núcleo
central sin dejar por ello de estimular el progreso
es la razón por la que empresas como Hewlett-Packard,
3M,Johnson &Johnson, Proc-ter & Gamble,
Merck, Sony, Motorola y Nordstrom se convirtieron
en instituciones de élite capaces de autorrenovarse
y de lograr un desempeño superior en el
largo plazo. Hace largo tiempo que los empleados
de Hewlett-Packard saben que un cambio radical
en las prácticas operativas, las normas
culturales y las estrategias comerciales no significa
que se pierda el espíritu del llamado "Estilo
Hewlett-Packard", es decir; el conjunto de
principios centrales de la empresa. John son &
Johnson cuestiona continuamente su estructura
y moderniza sus procesos sin dejar de preservar
los ideales que son la base de su credo.
En
1996, 3M vendió varias de sus grandes empresas
-medida drástica que sorprendió
a la prensa dedicada al mundo de los negocios-
para poner el énfasis en el propósito
central de resolver innovadoramente los problemas
no resueltos. En la investigación que realizamos
para nuestro libro -Built to LasL Successful Ha
bits of Visionary Companies (Construidas para
durar: hábitos exitosos de las empresas
Visionarias) estudiamos a algunas de estas compañías
y descubrimos que superaron el mercado bursátil
en un factor de 12 desde 1925.
No
caben dudas de que las grandes empresas comprenden
la diferencia que existe entre lo que nunca se
debe cambiar y lo que debe estar abierto al cambio,
entre lo que es genuinamente sagrado y lo que
no lo es. Esta capacidad poco común para
manejar la continuidad y el cambio -que requiere
de una disciplina practicada a conciencia- está
íntimamente relacionada con la capacidad
para desarrollar una visión. La visión
brinda una guía sobre cuál es el
núcleo central que debe preservarse y cuál
el flituro que debe estimular el progreso. Pero
lo que ocurre es que "visión"
se ha convertido en una de las palabras más
usadas y menos comprendidas del idioma, porque
encierra mensajes muy diferentes para las diferentes
personas, mensajes que tienen que ver con valores
firmemente sostenidos, logro sorprendente, vinculos
sociales, metas vivificantes, fuerzas motivadoras
y razones de ser.
Nosotros
recomendamos un marco conceptual para definir
la visión, que agregue claridad y
rigor
a los conceptos vagos y confusos que giran en
torno a este termíno tan en boga y que
brinde una guia práctica para enunciar
una visión coherente para la organización.
Es un marco preceptivo, fuertemente arraigado
en seis anos de investigac jón, depurado
y probado en nuestro progresivo trabajo con los
ejecutivos de un amplio espectro de organizaciones
de todo el mundo.
Una
visión bien concebida está integrada
por dos componentes principales: una ideología
central y un futuro imaginado (Ver " cómo
enunciar una visión"). La ideología
central, el yin de nuestro gráfico, define
todo aquello que defendemos y la razóíi
de nuestra existencia. El yin no cambia y complementa
al yang, el futuro imaginado. Este futuro representa
todo aquello que queremos ser, lo que queremos
lograr y crear, algo para lo cual se necesita
un cambio y u n progreso significativos.
Una
Visión bien concebida está integrada
por dos componentes principales: una ideología
central y un futuro imaginado.
continúa>>>>
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