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Cómo
construir la visión de la empresa
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Descubriendo
la ideología central
La
ideología central no se crea ni se determina,
se descubre. Es imposible deducirla observando
el mundo exterior. Sólo se la comprende
mirando hacia adentro. La ideología tiene
que ser auténtica. Es imposible falsificarla.
Descrubrir la ideología central no es un
ejercio intelectual. No pregunte qué valores
centrales deberiamos defender, sino qué
valores centrales defendemos con pasión
y autenticidad. Ud. no debería confundir
los valores que cree que la organizacion debería
tener - y no tiene - con los autenticos valores
centrales. Esto no haría otra cosa que
crear cinismo en toda la organización (¿A
quien están tratando de engañar?
Todos sabemos que aquí adentro no hay un
valor central"). Las aspiraciones son un
componente apropiado de su futuro o de su estrategia,
pero no son parte de la ideología central.
En cambio, los autenticos valores centrales que
se fueron debilitando con el transcurso del tiempo
pueden considerarse un componente legítimo
de la ideología central -en tanto Ud. reconozca
ante la organizacion que debe trabajar mucho para
revivirlos. También debe quedar claro que
el rol de la ideología central es servir
de guía e inspiración, y no de elemento
diferenciador. Dos empresas pueden tener los mismos
valores centrales o el mismo propósito.
El propósito de muchas empresas podra ser
realizar contribuciones tecnicas, pero pocas lo
viven con la pasion que lo hace Hewlett-Packard.
Muchas compañías podrían
proponerse preservar y mejorar la vida humana,
pero pocas lo hacen con la profundidad que evidencia
Merck. Muchas podrían tener el valor central
del heroico servicio al cliente, pero pocas crean
a su alrededor una cultura tan intensa como la
de Nordstrom. Muchas empresas podrían tener
el valor central de la innovacion, pero pocas
crean los poderosos mecanismos de alineación
que estimulan la innovación que vemos en
3M. La autenticidad, la disciplina y la coherencia
con la que se vive la ideología -y no el
contenido de esa ideología- diferencian
a las empresas visionarias del resto del rebaño.
La ideología central debe tener sentido
y ser fuente de inspiración para las personas
que trabajan para la organización; no tiene
por que ser inspiradora para los de afuera. ¿Por
qué no? Porque es la gente que pertenece
a la organización la que necesita comprometerse
con la ideología central en el largo plazo.
Pero, además, la ideología central
puede jugar un papel importante para decidir quién
está adentro y quién no lo está.
Una ideología clara y bien enunciada atrae
a las personas cuyos valores personales son compatibles
con los valores centrales de la compañía
y, en cambio, aleja a aquellos cuyos valores personales
son incompatibies. A la gente no se le puede imponer
un propósito central o valores centrales.
Tampoco son el propósito central o los
valores centrales cosas que la gente pueda "comprar".
Los ejecutivos con frecuencia preguntan lo siguiente:
¿cómo hacemos para que la gente
comparta nuestra ideologia central? Pues bien,
no hay que hacerlo, porque no se puede. Lo que
hay que hacer es encontrar gente que esté
predispuesta a compartir los valores y el propósito
central de su empresa, hay que atraerlos y retenerlos,
y dejar que quienes no los comparten tomen otro
rumbo. En verdad, el proceso mismo que lleva a
enunciar la ideología central puede hacer
que algunas personas decidan dejar la empresa
cuando comprenden que sus valores personales no
son compatibles con el núcleo central de
la organización. Y es una suerte que asi
sea. Porque ademas es positivo y deseable retener
dentro de la ideología central una gran
diversidad de personas y puntos de vista. Quienes
comparten los mismos valores central y el mismo
proposito central no tienen necesariamente que
pensar igual o tener el mismo aspecto.
Tampoco
confunda a la ideología central en sí
con las definiciones formales de ideología
central. Una empresa puede tener una ideología
central muy solida sin que exista una definicion
formal Por ejemplo segun nuestra informacion,
Nike no tiene una definicion formalmente enunciada
de su proposito central. Sin embargo y de acuerdo
con nuestras observaciones si tiene un poderoso
proposito central que se filtra hacia toda la
organización: experimentar la emocion de
la competencia ganar, y derotar a los competidores.
Nike tiene un campus que se parece mas aun lugai
sagrado para el espiritu competitivo que al edifício
de oficinas de una empresa. Enormes fotos de los
heroes de Nike cubren las paredes, placas de bronce
de sus atletas pueblan su Sendero de la Fama,
estatuas de los atletas de Nike acompañan
todo el largo de la pista de atletismo que rodea
al campus y hay edificios que rinden tributo a
los campeones como la maratonista olimpica Joan
Benoit la super estrella del basketball Michael
Jordan, o el famoso tenista profesional John McEnroe.
La gente de Nike que no se siente estimulada por
el espíritu competitivo y la garra para
ser feroces simplemente no dura mucho tiempo dentro
de esa cultura. Hasta el nombre de la empresa
refleja el sentido de la competencia, porque Nike
es la diosa griega de la victoria. En consecuencia,
aunque Nike no lo haya definido formalmente, es
evidente que tiene un propósito fuerte.
continúa>>>>
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